martes, 25 de noviembre de 2008

EXCLUSIVAMENTE PARA SEÑORITAS CRISTIANAS.
PROHIBIDO PARA LOS VARONES

Es probable que aún tengamos a algunas señoritas cristianas que realmente desearían saber qué esperan de ellas los varones, tal vez potenciales esposos.
Generalmente decimos que las mujeres son raras, pero esto no es del todo justo, porque los varones también tienen sus mañas. No obstante, me parece que puedo ofrecer ciertas claves para que una dama entienda qué es lo que la hace atractiva para los varones que viven y piensan en serio. Debemos admitir también que como cristianos, por lo general en nuestras iglesias hay muchas mas mujeres que varones.

He aquí algunos aspectos que Ud., mi estimada señorita, debe tener en cuenta:

1. Temas sobre los que habla con el joven aunque fuera ocasionalmente.
2. Su manera de vestir.
3. Su voz.
4. El volumen de su voz.
5. Sus modales.
6. Su esmero en el alimento.
7. ¿Tienes metas fijas para tu vida?
8. ¿Eres sumisa y femenina o liberada y masculina...?
9. Firmeza en las convicciones cristianas.
10. Ahorrativa pero no mezquina.

Toda señorita debe partir de la base que, tanto ella misma como el muchacho de su amistad, no tienen experiencia. Pero dicho esto, es necesario recordar que el joven ya habrá visto muchos cuadros desastrosos de matrimonios y no desea caer en la misma trampa. Un joven que vale la pena debe saber que tendrá que asumir la responsabilidad de cabeza del hogar, razón por la cual se fija en muchos detalles.
Ahora explicaré en breve cada uno de estos diez puntos.

1. TEMAS SOBRE LOS QUE HABLAS
Nosotros los humanos nos parecemos bastante a una máquina grabadora, cuando de hablar se trata. Depende de lo que grabemos en esa cinta magnetofónica, eso se escuchará.
Una señorita que sabe hablar, es aquella que lee mucho, se entera así de muchas cosas. Es triste descubrir que muchos jóvenes, de ambos sexos, ignoran la geografía, hechos históricos sobresalientes, al escribir su ortografía es pésima, en redacción están a la altura de una criatura de 2° grado de primaria. ¡Esto no se justifica, porque la sola lectura le permite a uno superarse de manera que siempre hay mucho de qué hablar!
Si una señorita no lee, ¿de qué hablará? Tal vez de alguna película un tanto morbosa, algo de su familia y de cosas de ese tipo. El solo hecho de que lea la Biblia, si lo hace cada día, ¡cuantos temas tendrá para hablar! Por supuesto que tampoco es bueno convertir la conversación en una especie de cátedra para pos-graduados. Es correcto que se hable a veces de cosas triviales, pero esto viene cuando ya la amistad ha avanzado a un buen grado de confianza.

2. TU MANERA DE VESTIR
Eso de no gastar mucho y saber qué comprar cara cubrir esa anatomía de unos 58, 60 o 65 kilogramos, no es cosa fácil. Pero si la señorita no tiene esa capacidad por naturaleza, si sus gustos no son de buen gusto, es bueno aconsejarse y ver qué le queda bien, hay señoritas que parecen no darle ni la menor importancia a la etiqueta, de modo que no les importa su vestir.
Aunque la señorita no lo crea, sus mejillas, sus aretes, brazaletes, su peinado, en fin, sus arreglos tienen mucho que ver. Esta es la razón por qué los comerciantes invierten tanto dinero para exhibir algún ejemplar de su producto muy bien retocado.
En USA las casas que se ponen en venta, son bien arregladas, tan bien que el dueño que la pone para la venta, comienza a quererla de nuevo y por poco se arrepiente por haberla puesto en venta. Nunca sabía que esa casa, la misma en la que vivió por años, podía lucir tan hermosa. Sí, los vendedores le dijeron que debe cambiar la alfombra, debe pintarla bien, debe reparar cualquier defecto, las cortinas deben ser cambiadas y de determinado color. Preferentemente cambiar los muebles en la sala, remodelar la cocina etc...
Aunque una señorita no es una casa, sin embargo por pocos centavos puede ser mucho más atractiva. Un vestir pulcro, adecuado al color de su piel y el estilo del cabello, todo ello hace de ella una dama casi irresistible. Todo joven quiere lucir ante sus familiares y amigos una dama verdaderamente hermosa. ¡Cuantas veces hemos comprado un automóvil sólo por su color y ciertos arreglos! ¡Cuantas veces hemos comprado algún objeto por su apariencia externa! Pero, una vez comprado, lo tenemos todo. En el caso de una señorita, muchas veces se trata de una indiscutible belleza intelectual y espiritual, pero al restarle importancia a su apariencia en el vestir, su verdadera valía no fue descubierta por el joven que podría ser un gran esposo para ella.
Sí, el "estuche tiene mucha importancia". Y si el contenido con frecuencia es un fraude, cuánto más una dama auténtica debería de darle importancia a su apariencia. Cuando veo a algunas señoritas, con pantalones exageradamente apretujados, sin arreglo alguno, pareciéndose mucho más a un varón que a una dama, digo: ¡Con razón que nadie la toma en serio!

3. LA VOZ DE LA SEÑORITA
Muchas veces nos hemos sorprendido por la "dulce voz" de una dama. Por supuesto que la voz no se puede gustar, pero la por percibimos con nuestros oídos e imaginamos cómo debe ser la persona. Rara vez acertamos.
¿Es mejor una voz aguda o grave? Ciertamente que en líneas generales la voz aguda para una dama es ideal. Pero si tu timbre de voz es grave, nada pierdes, siempre y cuando sepas modularla. Nunca olvido la grabación que escuché en Mexicana de Aviación. Siempre al decolar se hace lo que llaman "Demostración" para el pasajero. Se le dice qué hacer en caso de emergencia. En muchas compañías el texto completo está grabado. En el caso de esta compañía la voz de la dama que habla es grave, casi muy grave, ¡pero que agradable!
La voz, o mejor dicho el timbre de voz, no se puede cambiar, como no se puede cambiar el color de los ojos o la forma de la nariz. Pero eso si, la voz se puede modular, de manera tal que, sea grave o aguda, siempre resultar agradable al oído.
Si nunca pensaste en esto, debes hacerlo. Pero no debes preocuparte si la tuya es grave, eso no te hace menos femenina. Ya sabes que hay hombres que tienen voz muy aguda, pero eso no les quita su masculinidad.
En el caso del varón, no parece tener tanta importancia, pero para una dama, su voz viene en el paquete de... "señorita linda".

4. EL VOLUMEN DE TU VOZ
Cuando una persona trabaja con gente sorda, sin darse cuenta eleva tanto el volumen de su voz que parece estar enojada y dando órdenes como si se tratara de un oficial comandando reclutas en un cuartel.
Todo se reduce a un mal hábito. No hay necesidad de elevar tanto el volumen de la voz en una conversación, esto entre familiares como entre extraños. Lo que se debe tratar es que las personas que hacen de escuchas, puedan oír y entender.
Se dice que los que más gritan (cuando hablan) son los italianos. Vaya Ud. a cualquier aeropuerto del mundo y si nota une hay un grupo de personas hablando (por no decir gritando), no dude que son italianos. No se por qué gritan tanto, pero esto es cierto. Un familiar que me esperaba en el aeropuerto de Bs. As., me decía: Cuando hay gente esperando el avión en silencio, es porque el avión debe ser de USA. Pero cuando la gente que espera es muy bulliciosa, ya se que es Alitalian, la compañía italiana cuyo vuelo esperan.
Si este ha sido el hábito de tu casa, si así se hablaban, siempre gritando, tú simplemente rechaza esto y asume otra modalidad.

5. TUS MODALES
¿Cómo caminas? ¿Cómo te sientas? ¿Cuáles son tus gestos, ya sea con los labios, el cuerpo, las manos, la vista etc.? Todo esto te hace o te deshace.
Comencemos diciendo que es bueno por la salud y la estética, no abusar del peso. He visto damas sentadas de una manera tan indecorosa, como si se colocara un hipopótamo sobre un sillón y se le agregaran las piernas.
No quiero criticar a las demasiado gordas, pero esto se puede controlar y evitar un sillón o silla demasiado altos. Lo mismo ocurre con los modales en la mesa. El colocar los codos sobre la mesa, a mi me enseñaron que esto está mal desde que era niño de corta edad. Por supuesto que esto no es únicamente para las damas.
Agréguele a esto una risotada de “relincho” y tú habrá echado a correr al muchacho que comenzó a enamorarse de tu persona. Seguramente ya sabes que para un caballero que vale algo, le importa cómo caminas, cómo te paras, cómo te sientas etc. Algunas damas caminan exactamente como un hombre, como que les sobran piernas y brazos. A1go así como un espanta pájaros pero con unos resortes en las extremidades para simular que caminan.
¿Comes tus uñas cuando conversas? ¿No tienes algo mejor para alimentarte? ¿Siempre tienes que tener algo en tus manos para jugar, ya sea un lápiz y si estás a la mesa, una cuchara, cuchillo etc...? ¡Todo esto te rebaja y difícilmente llegarás lejos por este camino! Así que, corta las uñas, deja el lápiz, deja la cuchara, deja el cuchillo, deja todo aquello, tu mano debe estar libre de todas esas cosas, a menos que estés tomando nota mientras hablas, o comiendo de cuando en cuando, bocadito por bocadito etc. ¡Y pensar que todas estas cosas se pueden abandonar sin el menor esfuerzo! Aunque ahora los buenos modales tienen poca reputación, debido al supuesto espíritu del "unisex", sin embargo el joven que espera casarse, buscará al sexo opuesto, así que, amiga y hermana, los muchachos todavía siguen buscando muchachas para formar sus hogares.
Así que, siendo mujer, tienes grandes oportunidades.

6. TU Y TUS ALIMENTOS
Solemos quejarnos porque decimos que estos tiempos de tanta inmoralidad hacen que la vida sea casi imposible. Sin embargo, creo que las generaciones pasadas no tuvieron tanta oportunidad para saber cómo alimentarse y cómo usar tantos recursos medicinales naturales, amén al volumen de nuevos antibióticos y tanta tecnología para una mejor atención une no tiene paralelo. Sin embargo la mejor “medicina” es la preventiva.
Lo mejor que se puede hacer para evitar muchas de las enfermedades que son el producto de tantos males, es evitar, por ejemplo, los embutidos, abundar en verduras y frutas, un mínimo de carne roja, pero sí, pescado siquiera una vez por semana. El solo hecho de aprender a cocinar y recibir siempre alimento fresco, contribuirá grandemente para la buena salud. En cuanto a digestión, la mayor cantidad posible de fibras. Lo que se debe evitar son los fritos, grasas, poco pan blanco pero variar las frutas y verduras.
Evitar casi por completo el café, especialmente antes de retirarse para el descanso de la noche. Dormir las horas necesarias y trabajar también las necesarias, no mucho más.
Para una señorita lucir un rostro amarillo como las bananas, pálidos como quien está a punto de morir, es dañino. No aceptes el color amarillo en tu rostro. Si así es (a menos que seas de la raza amarilla), entonces es evidencia clara de que algo está mal en el campo de la nutrición. No te hará mal tragarte unas pocas pastillas diarias de la vitamina C, pero aun mucho mejor, come todas las naranjas que puedas, no solamente el jugo, sino la fruta completa. La manzana no la peles, porque estarías tirando a la basura lo mejor.
No olvides los ejercicios. Caminar, pedalear, nadar y un poco de corridas tras ese cuero con viento (pelota) no hará mal. Aun las personas mayores deben hacer ejercicios, otro tanto los jóvenes, especialmente si por tu trabajo llevas una vida sedentaria.
Si piensas que no debes cocinar, que no lo harás, mejor es que se lo digas a tu pretendiente antes de cualquier arreglo en serio. La vida sin una sana, buena y constante cocina es muy poco agradable. Pero siempre se encontrará algún descuidado que no medirá las consecuencias y caerá en tus brazos perezosos.
Gran parte de las enfermedades se deben justamente a una alimentación desordenada. Nunca olvido cuando tenía yo 11 años de edad. Mis padres acababan de comprar una nueva propiedad, que con el tiempo se convirtió en nuestro hogar. El vendedor tenía un hijo, ya mayor y una hija, señorita, cuyo nombre era Eva. Mi hermana mayor y yo estuvimos con ellos por algún tiempo, por lo cual noté algunas cosas extrañas. Por ejemplo ella (Eva) preparaba la comida. La sopa la hervía con carne y todo, luego, cuando estaba lista, colgaba el recipiente de un gancho de alambre que se ajustaba a una de las tijeras del techo. Así, colgando la sopa... de esa cuerda de alambre, cada uno de ellos trataba de sacar algo (mientras había qué sacar) y lo comía. ¡Qué manera de cocinar, de mantener la comida y hasta de comer! Es probable que Eva haya quedado huérfana a temprana edad, pero esa no es la manera de funcionar en la familia. Se supone que la comida debe ser fresca, que debe ser bien balanceada, que debe servirse a toda la familia etc... ¡Y pensar que hoy contamos con cocinas a gas, con heladeras, refrigeradores, lavarropas y tantas otras comodidades!
Una señorita que desea formar mañana un buen hogar, debe tomar muy en cuenta la alimentación. No es ninguna excusa valedera el decir..."yo no se cocinar". ¡Aprenda, nena! Yo tampoco soy gran cocinero, pero no tengo ni la menor duda de que si tuviera que hacerlo, muy pronto sabría preparar hasta las mejores delicias para el paladar y el estómago. Todas las damas que lo hacen muy bien, nada sabían alguna vez, pero se propusieron hacerlo y lo hicieron.
Hace muchos años, cuando la aviación como medio de transporte era aun desconocido, Europa contaba con un sistema de trenes muy bueno, incluyendo comedores muy bien surtidos. De modo que el pasajero pagaba su pasaje, y ya tenía incluido su desayuno, almuerzo y cena. Un pasajero que era buen observador, notó cómo algunos de esos... magnates que viajaban en primera clase, al llegar la hora de la comida y al recibir sus manjares, todo lo que podían hacer era mirarlos y lamentarse, porque ya estaban tan mal de salud, que todo aquello los enfermaría.
Estos mismos individuos durante años seguramente insistieron en exceso de carne, poca verdura, poca fruta y muy poca agua. Y el cuerpo, llegado el momento, les dijo... basta.
Pero, ¿por qué hay familias que se enferman tanto y como que carecen de defensa? Cualquier resfriado, cualquier gripe que aparece por allí, no se la pierden una sola.
Muchas son las damas que no son buenas para preparar los alimentos, no porque no sepan cómo hacerlo. Se trata de mujeres inútiles, no les gusta este trabajo. Eso de lavar platos, eso de meterse en la cocina, eso de balancear el menú, etc... le parece muy aburrido. Prefieren colgar del teléfono por horas para masticar mendrugos de chismes o mirar alguna novela de estupideces, producto de alguna cabeza hueca, antes de abocarse a algo tan útil como lo es la preparación de una sana alimentación.
Mira bien, mi estimada señorita lo que serás en un futuro muy cercano. Una "buena para nada" o una verdadera princesa para un esposo, que sabrá recompensarte con el verdadero amor, que se manifiesta en la comprensión, delicadeza, cooperación y lealtad.
Claro, todo esto requiere una buena dosis de autodisciplina, de bastante trabajo, chau uñitas bien arregladitas, chau manecillas siempre muy suaves y tiernas. Sí, hay que sacrificar algo en la apariencia física, en la parte cosmética, pero eso si, en lo fundamental, que es la buena salud física, emocional y espiritual, es probable que estés a la altura de las mejores.
He visto a muchas mujeres abandonadas por el esposo porque ellas mismas son unas abandonadas, tanto en su comportamiento, su vestir, su habitación, su condición intelectual etc... Todo lo que tienen es una anatomía femenina que Dios les dio, pero nada “grabaron” en su mente ni en su corazón.
Cuando yo veo una mujer ya anciana, y especialmente si la veo muy amargada, puedo adivinar la clase de señorita que habrá sido unas cuantas décadas pasadas. Una vez recuerdo haber visitado a un enfermo de la iglesia en un hospital. Noté que de la habitación vecina una dama se acercó a una balanza para pesarse. Era bien, pero bien delgada, pero me dijo mi hermano enfermo que la estuvo observando y que, dijo él, hasta el anillo se quita cuando se pesa por temor a no pasar de peso. Nadie la visitaba, aunque seguramente tenía hijos, yernos, nueras, nietos etc... ¿Pensaste alguna vez lo que serás dentro de unos... 10 años, 20 o 30?
Recuerda, para ser realmente linda (y si físicamente ya lo eres) es necesario cultivar con mucha dedicación el aspecto intelectual y espiritual, el aspecto invisible, el aspecto del carácter.
Comenzamos hablando de buena alimentación, pero no es posible hablar de la alimentación física sin tocar la intelectual y espiritual. Tu salud y tu belleza dependen mucho de tu salud y caudal intelectual y espiritual. ¡Recuérdalo!

7. METAS FIJAS EN LA VIDA
Supongamos que tú tienes un buen automóvil y te estás preparando para salir de viaje, aprovechando tus bien merecidas vacaciones. Si de esto se enteran tus familiares y amigos, ya adivinas la pregunta: ¿A dónde vas? Pero supongamos que tu eres tan tonta que ¡ni siquiera se te ocurrió pensar en esto del... destino! ¡OH, no, yo no sería ya tan tonta como para planear un viaje de vacaciones sin saber a dónde!
Con mi familia y en los tiempos pasados solíamos salir mucho de vacaciones. Entiendo bastante bien lo que es planear las vacaciones, aunque las mismas vacaciones en sí no me traen mucha satisfacción, porque padezco de un mal llamado “Trabajólico” y me parece casi absurdo perder el tiempo... Pero este no es el tema ahora. Lo que nos interesa es la cuestión planear, a tal punto que cuando alguien nos pregunta a donde vamos, podemos decir exactamente el lugar, la carretera que tomaremos, las distancias que planeamos recorrer, lugar donde nos hospedaremos etc...
Nos familiarizamos con los mapas, marcamos lo que pensamos que es importante, compramos los rollos que necesitaremos para nuestra cámara fotográfica y tantas otras cosas. Esto se llama "planear un viaje".
Algo así ocurre con las metas que uno se fija en la vida. ¿Pensaste alguna vez qué será de ti? Permíteme algunas sugerencias que pueden ayudarte:
1) Confía en el Señor de todo tu corazón y procura consultarle en todo.
2) Procura terminar tu carrera antes de emprender el matrimonio.
3) Mantén cierta reserva en cuanto a la confianza en tu pretendiente. En primer lugar si te promete matrimonio y tú aceptas, tenlo como algo posible pero de ninguna manera seguro.
4) Bajo ningún concepto se te ocurra atarte con un inconverso.
5) Si el joven es cristiano, recuerda que es él quien lo dice, pero esto tampoco es absolutamente seguro.
6) El que todo parezca "viento en popa" y absolutamente seguro, puede ser el resultado de un espejismo tuyo. Porque es probable que él te abandone luego, cuando ya tengan algunos hijos. Si tal ocurriera, ¿incluiste en tus planes alguna alternativa? Porque es probable que te deje desamparada, no solamente sin su persona, sino con hijos y sin recursos.
Para cuando esto ocurra (y las posibilidades son serias), entonces no tendrás que llegar por ese pingo... Simplemente pones en acción lo que de antemano... más o menos esperabas. Nunca olvides que te casaste con un hombre, y nosotros los humanos somos mutables. Tu no eres una diosa ni él un dios.
Por ejemplo: ¿Qué ocurrirá si él se queda sin trabajo y hay deudas que pagar? ¿Se justifican esas deudas? ¿Estoy yo en condiciones para reemplazarlo hasta tanto se mejore? ¿Y qué si él me abandona o abandona el trabajo y vuelve a su oficio de holgazán? ¡No me digas que esto no se debe planear mucho antes de casarte! Si tomas estas precauciones, tu propia manera de pensar hará que tu matrimonio no sea un...”salto al vacío”, de modo que, teniendo todos los recursos para una emergencia, nunca los necesites.
7) Si tu meta es llegar a ser una esposa, una madre v consecuentemente una abuela etc... Estás pensando bien, porque esta es la ley de la vida, pero por esta misma razón debes actuar en concordancia con todo esto, tomando muy en cuenta las muchas responsabilidades que enfrentarás y de ti dependerá mucho la solución en cada caso.
¿Qué harás, por ejemplo, si tu esposo te abandona con niños pequeños que reclaman su presencia pero él es un irresponsable y en realidad te ha dicho claramente que no te quiere más? El llanto de los pequeños es comprensible, él es papito y lo quieren. Te veras entre pared y espada. Puedes notar que la cuestión matrimonio tiene muchas vueltas y cuando se trata de hijos, aun más. Lo que no es aconsejable es acudir a esos... "consejeros profesionales". Ellos son eso mismo, ellos son "profesionales". Tu problema no requerirá (dado el caso) de profesionales, sino de una persona experimentada, tal vez el pastor, que también es esposo y tiene familia, preferentemente alguien con bastante años acumulados y unos 30 o 40 o incluso más, de matrimonio. Tu no necesitarás teorías de los "profesionales", sino orientación de alguien que recorrió mucho trecho de camino matrimonial y podrá ayudarte. Si no consigue a este padre y esposo, entonces es mucho mejor que continúes dependiendo, como lo hiciste siempre, de Aquel que claramente nos dice... “Venid a mí todos...” (Mt. 11:28a).
Pero eso sí, pide a Dios que te ayude a no tomar venganza de tu esposo ni odiarlo. Cerrarle las puertas de tu casa y recurrir a la justicia para que no te moleste, está perfectamente bien. Pero en cuanto a las consecuencias de lo que te ha hecho, deja que Dios se entienda con él. Dios mismo dice que a los adúlteros y fornicarios los juzgará él mismo. Deja en sus manos tu caso también. Ten por seguro que él conoce todos los detalles y se ocupará del asunto.

8) ¿Sumisa y Femenina o liberada y masculina?
Por alguna razón, desde hace algunas décadas, las mujeres reclaman ser como los varones. Yo hasta la fecha no me explico por qué. Ya que si de belleza se trata, el trueque es miserable. El hombre, tal como es, al lado de una dama se parece un gorila. ¿Quieres tu también ser como uno de estos? Por otra parte, anatómicamente hablando, la mujer es diferente por sus funciones también diferentes. Pero, ¿por qué la mujer quiere ser como el varón? Tal vez Ud. piensa que es porque gana menos, pero esto no es necesariamente cierto, porque en muchos países, si la mujer desempeña una labor equivalente a la del varón, gana lo mismo que él.
Francamente yo creo que no se trata de una rebelión de la mujer contra el varón, sino de la mujer contra Dios mismo, el Creador. De manera que si no te gusta ser mujer, si te pasas la vida mordiéndote los labios de rabia, ¡no te cases porque eso te hará aun más mujer! Te dirán mamá, y luego, si llega a cierta edad, hasta abuelita...
Sin entrar en detalles, hay que admitir que la sumisión, la delicadeza, en cierto modo la dependencia, el respeto y todos esos aspectos tan femeninos, se van perdiendo. Un varón verdadero, y mas aun si teme a Dios, huye de una mujer masculinizada como de una amenaza peligrosa.
¿Y qué es la sumisión? La Biblia dice que debemos someternos (en el matrimonio) el uno al otro "en el Señor". En otras palabras, ambos, él y ella, deben vivir el uno para el otro sometidos al Señor. Pero también es cierto que Dios dispuso que en el matrimonio el esposo, él, no ella, sea la cabeza del hogar. En otras palabras, Dios siempre trata sus asun­tos primero con el varón, porque así, es como él lo dispuso. Si no te gusta esto, no intentes matrimonio y menos matrimonio cristiano. En tal caso puedes conformarte con un concubinato y cambiar de pareja cuantas veces quieras. En el Edén Dios dejó bien en claro que no debían comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Y aunque fue Eva la que desobedeció primero, Dios no trató esto con ella, sino que le llamó a Adán. Dios le hizo responsable de todo primeramente al varón, porque él es la cabeza no ella.
He escuchado a muchos hombres decir: “Sí, ella parece muy buena, pero soy yo quien vivo con ella y la conozco bastante bien...” ¡Que triste es esto! Se trata de esas damas que tienen una habilidad maravillosa para hablar y aparentar públicamente como la mejor esposa del mundo.
Es comprensible que a veces el pantalón, no solamente es más cómodo para una dama, sino preferible, especialmente cuando trabaja con niños, jugando, tirándose al suelo etc... o cuando trabaja en su jardín etc... pero no hay nada mas bello en una mujer, joven o mayor, que cuando viste como tal, como femenina, que prefiere NO parecerse en nada al hombre, porque agradece a Dios por ser mujer. ¿Te diste cuenta que, después de todo, quien realmente escoge la pareja, no es él, sino ella? El puede "solicitar su mano", pero el aceptarlo o rechazarlo están a cargo de ella. El propone el matrimonio, dijo alguien, Dios dispone y ella descompone... ¿te da gracia, verdad? “El hombre propone, Dios dispone y la mujer descompone...”
¡Cuan pocas son las mujeres que toman el asunto del matrimonio con paciencia, seriedad y calma! Cuando la mujer tiene 16 años, dice, “yo me caso con quien quiero. A los 26 años, dice... yo me caso con quien me quiera. A los 36 años, dice, yo me caso con cualquiera”.
Si el Señor ocupa el lugar que le corresponde en tu vida. Si inviertes bastante tiempo para tratar con el este asunto. Si le derivas a él todas tus dudas, inquietudes, aspiraciones, planes, preocupaciones, él jamás te dejará sin ayuda y su dirección en tu vida será una realidad.
Tal vez, si no se te presenta un muchacho de tus sueños, es probable que continúes soltera hasta que a edad ya bastante madura, alguien mayor, soltero o viudo, afectivo, comprensivo, maduro en la fe y sin pretensiones inalcanzables, te busque y sea el sueño de tu vida.
Verás el desfile de una buena cantidad de muchachas, amigas tuyas desde la infancia, quienes se casaron y parcelan casi volando de gozo. Pero ya han pasado algunos años, no muchos, ahora ya esas muchachas tan encantadoras están solas, con dos o tres chiquillos, llorando, mordiéndose la lengua y gritándote... ¡no te cases, no hagas lo que yo hice! Y entonces tú piensas y dices... ¡que bueno que hice caso a ese escrito sobre los reco­dos de la vida y no me até con nadie!
Consérvate para quien será tu esposo. Vístete y arréglate bien, sé femenina en tu vestir, hablar y caminar. No te avergüences de ser una dama, de ser mujer. Tu contribución puede ser incalculable para la causa del Señor. Recuerda que todos los grandes hombres de Dios tuvieron una madre, y si analizas la vida de ellas, verás que ninguna de ellas era hombruna, liberalizada ni sargentona. Todas ellas se destacaron como teme­rosas de Dios. Ellas no buscaron hombres, ni trataron de igualarse a ellos. Ellas... ESPERARON EN EL SEÑOR. Aparte del espejo que usas para darle mayor brillo a tu rostro, no descuides el espejo que es la palabra de Dios para darle mayor brillo a tu alma y espíritu. No sigas a la mayoría. Lee biografías de mujeres valientes y temerosas de Dios, mujeres piadosas. Haz alianza con aquellas mujeres que oran mucho, que lo hacen siempre. Yo puedo reconocer a ellas sin que me digan que lo hacen, ¡cuanto más Dios! En la iglesia procura ayudar en todo y no seas como la mayoría que comienzan algo y cuando menos uno espera, lo dejan todo. Todavía hay hombres desesperados por encontrar a una mujer como esposa para toda su vida. Son jóvenes de oración, consagrados al Señor, aman al Señor y llevan almas a sus pies. Ellos no quieren "atarse", sino que sueñan con que el matrimonio les resulte en un complemento ideal y todavía buscan a esa... “ayuda idónea”. Dios sabrá guiarlos a la mujer que también busca lo mismo. Por favor no imites al mundo, no seas rebelde, no hables contra ciertas... “injusticias” contra la mujer, porque Dios es el creador tanto del varón como de la mujer.

9. FIRMESA EN LA CONVICCIONES CRISTIANAS
Cada vez hay menos cristianos que tienen convicciones bíblicas firmes, pero todavía los hay. En mi vida he visto a jóvenes de todo tipo. Jóvenes que cuando lograron saber un poco más que dos mas dos, porque concurrieron a la universidad y se nutrieron con enseñanzas de ciertos ‘sabiones’ quienes les “demostraron” cuanta ignorancia hay en creer en Dios, luego de creer en Dios etc... No dejaron sus principios, porque nunca los tuvieron. Luego buscaron ser algo, alguien, en fin, sobresalir. Entonces se hicieron psicólogos, tal vez sociólogos, tal vez se afiliaron a alguna corriente de un cristianismo diluido, sin principios, socializado, carente de autenticidad.
Si por naturaleza no eres conservadora, no eres de esa gente que pertenece a la minoría, te aconsejo que leas bastante la Biblia y procura leer libros de sana doctrina bíblica, hay escritores muy buenos, son bíblicos y bien centrados en la Palabra. No concurras a una iglesia con una doctrina que no es ni chicha ni limonada. Busca una iglesia donde Jesucristo es presentado claramente. Donde se habla del pecado y sus consecuencias. Donde no se teme hablar del infierno tal como la Biblia lo enseña, de la separación de lo que no es auténtico. Del ocultismo católico romano y sus innumerables herejías, lo mismo que el mormonismo, ruselismo y tantas otras corrientes supuestamente cristianas. Debes aprender a distinguir la verdad de la mentira, lo verdadero de lo falso.
Si decides por la firmeza en la sana doctrina, descubrirás entonces que tienes muchos hermanos, que no estarás sola. Descubrirás también que ese es el único cristianismo verdadero, lo demás es fraude.

10. AHORRATIVA PERO NO MESQUINA
Hay muchas damas que llegaron a amar tanto el dinero que parecen un verdadero cadáver ambulante. En esto de dinero, de gastar o no gastar, de ser moderado, no es fácil, porque tampoco el descuido y el impulso de comprar sin necesidad es bueno. Debe buscarse el equilibrio, de manera tal que tú, como dama, puedas lograr que el dinero en tu caso, en tu matrimonio, desempeñe la función para la cual fue inventado. Es un determinado valor para que podamos adquirir lo que necesitamos. Pero cuando el dinero es en sí un fin, entonces ya hemos caído en la codicia.
Mantener un ahorro “para el día negro...”, para cuando surja una emergencia, es muy bueno, es sabio. Aun la misma Biblia nos enseña que debemos dar “no con tristeza ni por necesidad”
(2 Co. 9:7b). Es decir, no esperar hasta que arribe la necesidad. La enseñanza de Pablo a la iglesia primitiva era que dieran regular y proporcionalmente, de modo que al arribar la necesidad, siempre la iglesia estuviese preparada, sin tener que levantar ofrendas a última hora por presentarse una emergencia.
Si esto es cierto en cuanto a la iglesia, ¿no lo es en el caso de una familia? De ahí la importancia que ambos esposos, o uno de ellos, sepan mantener cierto balance “para casos de emergencia”. Si la esposa, incluso la señorita, antes de casarse, ya comienza a mantener cierto balance en ahorro o invierte algo en una propiedad, por si algún día lo necesite... Las probabilidades de que las necesidades arriben en cualquier momento, son reales.
Pero eso sí, no permitas que el dinero de obsesiones, las propiedades o el tener mucho. Es difícil hallar a una dama más desagradable, repelente y verdaderamente fea, que aquella cuyo amor está puesto en su dinero o sus posesiones materiales.
Conozco a algunos matrimonios cuya vida puedo calificarla de buena o incluso muy buena, pero hay en todos esos matrimonios un denominador común, y es que ambos esposos son igualmente generosos. Si el esposo se desprende de cierto dinero con cierta frecuencia, ella nunca le ataca por lo que hace. Si lo hace ella, en caso de que ambos trabajen, él también aplaude su actitud. ¡Dios te libre de peleas por causa del dinero!
Recuerdo cuando niño, un artículo sobre el dinero. El título era... “EL PEOR MAL EN EL MUNDO ES EL DINERO”. Después decía... “el mismo proviene del padre Satanás. Y todo cuanto hay de malo en este mundo, la razón es siempre el dinero...” Mas adelante el autor reflexionó y agregó: "pero la desgracia es no tener dinerito..."
No olvides que nosotros vivimos en tiempos diferentes, cuando la cuestión crédito, especialmente en lo relacionado con las tarjetas, resulta muy fácil. En USA hay gente que tiene hasta 70 tarjetas. Por supuesto que se meten en tantas deudas que luego desaparecen, cambian de nombre y es difícil saber luego en donde buscarlos, porque ya habrán cambiado varias veces su nombre y la dirección siempre era ficticia.
¿Cómo hacer para ser generosa y al mismo tiempo cuidadosa? Muy sencillo, no permitir que el dinero y los bienes materiales le dominen a uno, hay mujeres que se meten como inversionistas, tratando por todos los medios de sobresalir, si es posible, hasta. "enseñarle al esposo cómo hacer mucho dinero y ser rico". Pero lo triste de todo esto es que con el dinero ocurre lo mismo que con el juego de azar. Si uno pierde, trata una vez más, y luego otra y otra vez más hasta gastar verdaderas fortunas sin ganar nada. Recuerda, la única inversión segura, es la que inviertes en la obra del Señor. Y si lo haces con cierto sacrificio, tanto mejor. Algún día, Dios, como buen pagador, te recompensará copiosamente.

No hay comentarios: