martes, 25 de noviembre de 2008

¿Conoce realmente a la madre de Jesús?

Muchos de nuestros amigos católicos piensan que los cristianos aborrecemos a María, la madre de Jesús. Puede usted estar seguro que la amamos, es nuestra hermana en la fe porque también ella reconoció tener bajezas y confesó a Jesús como su Salvador, su Dios y Señor ¡Qué ejemplo de la hermana María! Es exactamente lo que todo cristiano debe hacer: Reconocer a Cristo como su Salvador, Señor y Dios.
Si alguna vez alguien le convenció que María es «Reina del cielo», «Madre de Dios», «Corredentora» nuestra, o que escucha nuestras oraciones, que podemos orarle y ella será más comprensiva con nosotros que el mismo Señor, entonces le invito a leer este mensaje con una mente abierta, como quien investiga y no quiere ser engañado. Como alguien que desea estar completamente seguro de estar en la verdad y que sus creencias no son pura mitología.
¿Me creerá usted si le digo que el cristianismo nominal le ha dado hasta ahora más de 50 títulos diferentes a la que ellos llaman «Virgen María?» Dios no tiene estos títulos, tampoco el Señor Jesucristo, de manera que esta María, como «Reina del cielo» debe estar por encima de Dios el Padre y de Jesucristo nuestro Salvador.
Obviamente, al leer todo este artículo, usted comprenderá que lo único que tiene en común esta María con la madre de Jesús, es el nombre. Esa persona con el título de «Reina del cielo» es una entidad completamente diferente. El culto, tal como lo conocemos hoy, a la «Reina del cielo», se originó hace miles de años antes de Cristo y se ha convertido hoy en la figura principal para muchos llamados «cristianos». Si usted no abre los ojos a tiempo, bien puede convertirse en víctima del mayor engaño que jamás haya conocido, en nombre de la fe cristiana.
Si alguna vez creyó que las «apariciones» de María y todos sus milagros provienen de la madre de Jesús, comprenderá después de leer este estudio, cuán equivocado estaba y cuán astutamente le engañaron.
Damos publicidad a este mensaje con el fin de que las personas que realmente no quieren ser engañadas, puedan leerlo a la luz de las Escrituras, la Santa Biblia. Muchos de los textos bíblicos los encontrará aquí, pero usted puede ampliar su estudio sobre este tema leyendo la Biblia. El Espíritu Santo se encargará de guiarle en esta investigación. Es su privilegio, su deber, su derecho y su oportunidad investigar bien si su fe está basada en la Roca sólida que es el Señor, o si sus principios yacen sobre la arena de las tradiciones de los hombres mezcladas con mitologías paganas de las generaciones pasadas.
Pero, ¿es cierto que María tiene tantos títulos? Es probable que incluso le hayan adjudicado más, pero aquí tiene usted, 54 de esos títulos que se le dan en las letanías del rosario: Arca de la alianza, Auxilio de los cristianos, Casa de oro, Causa de nuestra alegría, Consuelo de los afligidos, Espejo de justicia, Estrella de la mañana, Madre de la divina gracia, Madre purísima, Madre del Creador, Madre de Cristo, Madre Castísima, Madre intacta, Madre virgen, Madre inmaculada, Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Salvador, Puerta del cielo, Refugio de los pecadores, Reina concebida sin mancha original, Reina de los ángeles, Reina de los patriarcas, Reina de los confesores, Reina de todos los santos, Reina asunta al cielo, Reina de los profetas, Reina de los apóstoles, Reina de los mártires, Reina de las vírgenes, Reina del santísimo rosario, Reina de la paz, Reina del mundo, Rosa mística, Salud de los enfermos, Santa María... Ruega por nosotros, Santa madre de Dios, Santa virgen de las vírgenes, Torre de marfil, Torre de David, Trono de sabiduría, Vaso espiritual, Vaso venerable, Vaso insigne de devoción, Vaso de honor, Virgen digna de veneración, Virgen digna de alabanza, Virgen poderosa, Virgen clemente, Virgen prudentísima, Virgen laudable, Virgen clemente, Virgen Fiel.
¿Es a esta María, la del rosario, la que usted conoce? O ¿conoce a la madre de Jesús? ¿Sabe realmente quién es? Es probable que piense que sí, porque ha oído hablar de ella desde siempre, pero es importante examinar el asunto a la luz de la Sagrada Biblia, la Palabra de Dios. El Señor Jesucristo dijo que Juan el Bautista era el más grande de los profetas. Sin embargo, cuando a Juan le preguntaron: "¿Tú, quién eres?" (Jn. 1:19) él, rechazando los títulos y honores, respondió: "Yo no soy el Cristo" (Jn. 1:20). Y cuando insistieron y "Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?" él replicó: "Yo soy la voz de uno que clama en el desierto..." (Jn. 1:22,23a).
Algo muy similar ocurre con María. Es cierto que fue sumamente bendecida por Dios al concebir a Jesús, por eso el ángel le dijo: "¡Salve, muy favorecida!" (Lc. 1:28). Ningún creyente verdadero en el Señor Jesucristo niega esto, puesto que lo dice la Biblia, la única Palabra de Dios. Pero de ahí, a los títulos que los católicos celosos le han adjudicado, existe un abismo profundo. Y como en el caso de Juan el Bautista, si dejamos hablar a María, ella misma nos dirá quién es. Dijo por ejemplo en Lucas 1:38: "He aquí la sierva del Señor..." María es una mujer santa, no una mentirosa. Sabía quién era y nosotros podemos saberlo de su propia boca.
Juan el Bautista, el mayor de los profetas, afirmó lo siguiente acerca de Jesucristo: "Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe" (Jn. 3:30). Lo mismo fue con María. Leemos en Juan 2:5, que ella se retira y le dice a los siervos y a todos los que quieran escucharle, lo siguiente acerca de su Hijo: "Haced todo lo que os dijere". Si los supuestos devotos de María le hicieran caso, de aquí en adelante serían devotos de su bendito Hijo, el Señor Jesucristo, y no de ella. La clave para la vida eterna y la gracia de Dios está en el Señor Jesucristo, no en María. Porque, ¿qué dice el Hijo? "para que todos honren al Hijo como honran al Padre" (Jn. 5:23a). Él en ningún momento incluyó a María en lo divino o celestial. Y cuando el Señor Jesucristo habló del cielo, dijo: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Jn. 14:6). Nunca siquiera insinuó: «María es otro camino». Él, no ella, es el camino. ¡No se desvíe! ¿Quién es María? El ángel la llamó: "muy favorecida". Ella dijo de sí misma: "la sierva del Señor". El Señor Jesucristo la llamó "Mujer" (Jn. 2:4). Los apóstoles la conocían como "María la madre de Jesús" (Hch. 1:14).

Los verdaderos creyentes y seguidores del Señor Jesucristo, tenemos cuatro testimonios bíblicos respecto a María:
• El de un ángel,
• El de ella misma,
• El del Señor Jesucristo y
• El de los apóstoles.

Sin embargo, hay muchos que insisten en exaltar a una mujer piadosa y humilde para hacer de ella, lo que ni un ángel ni ella misma ni el Señor ni los apóstoles hicieron: «Una diosa». Reconozco que a los devotos de María les puede doler esto, y no lo digo con ánimo de ofender a nadie. Pero, con todo amor y firmeza en Cristo, y prefiriendo a Dios antes que a los hombres, hay que enderezar lo torcido. El culto que se le rinde a María carece de apoyo bíblico. No hay ni siquiera un solo ejemplo en todo el Nuevo Testamento de que se le rinda a ella ninguna clase de culto o lugar especial. Pero, ¿prefiere seguir haciéndolo a sabiendas que Dios no lo enseña ni lo aprueba ni hay ejemplo en la Biblia de que lo haga? Entramos aquí en el tema de la honradez, porque francamente, si sigue en su terquedad no es ninguna virtud. Si afirma como verdadero algo que Dios no aprueba, esto no es honesto ni fiel a Dios, por el contrario, es pecado, que en este caso no es otra cosa que idolatría. Perdóneme si le ofendo, pero la María que el catolicismo romano ha fabricado y el culto que ha fomentado y permite que se le rinda, no es bíblico. Esta «María», es otra «mujer» disfrazada como María para que los hombres le rindan culto.
Si es honesto, tendrá que admitir que nadie en el cielo o en la iglesia en el Nuevo Testamento la llama madre de Dios, porque Dios no tiene madre, porque es eterno. Es la madre de Jesús, de la encarnación, de la expresión humana de Dios, pero no de Dios. Tampoco es madre de la Iglesia, al menos de la verdadera, porque la iglesia es una creación de Dios por el Espíritu Santo, tal como Adán y Eva que no tuvieron madre o padre. La Iglesia es la esposa del Señor Jesucristo, y ¿cómo va a ser María la madre de Jesús y al mismo tiempo de su esposa? Esto no es místico, no es un misterio sino más bien ridículo.
La bienaventurada María de la Biblia no es madre de todas las gracias, porque la gracia procede eterna y exclusivamente de Dios. Tampoco dispensa la gracia, porque la gracia tiene su fuente en Dios y en el Señor Jesucristo, y no en los seres humanos, por piadosos que sean. María de ninguna manera es el trono de la sabiduría, porque la sabiduría viene de Dios. El Señor Jesucristo, "... nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención" (1 Co. 1:30b). Por lo cual, concluye el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo: "El que se gloría, gloríese en el Señor" (1 Co. 1:31b).
Los que rezan el rosario y le rinden culto a María se están gloriando en alguien que no es el Señor ni es la María de la Palabra de Dios. Están cometiendo un gran pecado del cual hay que arrepentirse. Están blasfemando, robándole al Señor Jesucristo su gloria, título y atributos por los cuales es digno de ser adorado. Están dándole sus atributos a una persona sin autorización divina. La verdadera María no es reina del cielo, porque para los que conocen su Biblia y les importa lo que dice, saben que el título, «Reina del cielo» es una designación idólatra de la mitología pagana de Babilonia, un título que se le adjudicaba a Semiramis, y en Egipto a Isis. Tal como dice Jeremías 44:17,18 y 25. Vemos por el versículo 15, que muchos de sus devotos eran mujeres. Este culto de devoción a mujeres, contaminó la iglesia cristiana, cuando bajo el estandarte de Constantino, los paganos empezaron a borrar los nombres de sus estatuas de diosas y poner en su lugar el nombre «María». No es cristiano ni bíblico ni apostólico.
María, la de la Biblia, ya nos dijo quién es ella. El ángel también habló y nuestro Señor Jesucristo lo ratificó, lo mismo los apóstoles. Todo esto constituye un testimonio contundente e innegable, que merece nuestro respeto y nuestra fe. Si a pesar de todo lo que he dicho quiere seguir venerando a esa «María» que la iglesia católica promociona, entonces, perdóneme por lo que voy a decirle, pero no es cristiano ni le importa la Palabra de Dios. Es devoto pagano de una diosa a quien le pusieron el nombre «María» para acaparar a devotos. Le aconsejo en el nombre de Jesucristo, que sea honrado, que no siga ciegamente la tradición, sino que investigue en el temor de Dios, con un afán legítimo por saber la verdad y agradar a Dios.
Lea la Sagrada Biblia, escudríñela, y si no encuentra en ella el culto a María, entonces arrepiéntase y pida perdón a Dios. Desista de llamar a María por títulos que no se encuentran en ninguna parte de la Biblia. Siga el consejo de la verdadera María y el de Juan el Bautista. Su consejo es que honre, siga y obedezca al Señor Jesucristo. Que confíe plena y únicamente en él. Toda la gracia de Dios está en él. Toda la salvación y el socorro que pueda necesitar en esta vida están en él. El Señor Jesucristo es el único mediador, el único camino de salvación.
Las apariciones de María
Pero las cosas no se limitan al culto y adoración a María, sino que es obvio que algo más está ocurriendo estos últimos días. Con la conclusión del milenio y el inicio del nuevo, literalmente nos hemos visto saturados con especiales de televisión dedicados a las apariciones de la virgen, sus profecías, las profecías de la virgen de Fátima, etc. También con las noticias de crucifijos e imágenes de «María» que sangran o de apariciones. Fascinados por estas supuestas manifestaciones y por los asombrosos testimonios de sanidad y otros eventos milagrosos, ríos de personas acuden a venerar a estas imágenes.
A diario escuchamos historias a través de las cadenas hispanas de televisión en Estados Unidos, de imágenes que sangran y de apariciones, tal como la virgen en Puerto Rico que en la actualidad está dando mensajes al rebaño. Muchas de las personas que acuden a ver estas imágenes e ídolos aseguran que al regresar a sus casas han experimentado un gran cambio, una profunda paz interior y una fe religiosa renovada. Naturalmente la vasta mayoría de esos que acuden a ver esos «milagros» son católicos romanos, aunque también en ocasiones van allí muchos protestantes curiosos. A pesar de que un grupo numeroso de personas han sugerido que los mensajes de estas supuestas «apariciones» son ecuménicos, la realidad es que son 100% católicos romanos, muy similar es además a las supuestas apariciones y mensajes de Lourdes y de Fátima los cuales fueron reconocidos oficialmente como «milagros» por la iglesia católica romana.
No obstante, las preguntas que debería formularse todo cristiano sincero es: «¿No sería posible que estas apariciones fuesen una falsificación de Satanás? ¿No podría ser el caso que el Diablo, tal como dice 2 Tesalonicenses 2:9: ‘con gran poder y señales y prodigios mentirosos’ esté arrastrando a millones y confirmándolos en un falso sistema religioso?» Una cosa es bien cierta, los cristianos deben tener discernimiento. La Biblia está colmada de palabras de advertencia, alertándonos para que no creamos que todo lo que parece «milagroso» necesariamente proviene de Dios: "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios" (1 Ti. 4:1). La Biblia deja bien claro que los «espíritus engañadores» estarán bien activos en los últimos días y que tendrán éxito, apartando a muchos de la fe verdadera en Dios y condenando para siempre sus almas.
Siendo que hay sólo dos fuentes posibles que provoquen los fenómenos sobrenaturales, hay dos cosas que debemos preguntarnos antes que todo, y son:

• ¿Está ocurriendo verdaderamente algo sobrenatural? y
• ¿Proviene todo eso de Dios o de Satanás?

Esto fue exactamente lo que el apóstol Juan quiso decir cuando nos amonestó con estas palabras: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Jn. 4:1). El hecho de que alguien vea una aparición que declare ser María, José, un ángel, un familiar muerto o quienquiera que diga ser, no garantiza necesariamente que la tal aparición sea quién dice ser. Porque ¡bien podría ser un demonio personificando a determinado santo o persona!
Dios nos ha advertido en su Palabra que Satanás es un mentiroso, ya que no desea que estemos ignorantes de sus tretas: "para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" (2 Co. 2:11). Satanás tiene muchos trucos debajo de su manga, porque es sin duda el más inteligente de todos los falsificadores y a menudo se disfraza en forma muy ingeniosa. No nos equivoquemos, cuando Satanás se muestra ante las personas no lo hace como un feo monstruo con cola y cuernos como muchos le imaginan, sino que bien puede aparecerse como un hermoso ángel, como un dulce caballero o como el espíritu de un santo muerto. Es por eso precisamente que la Biblia nos dice que probemos a los espíritus para determinar si provienen de Dios: "Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia..." (2 Co. 11:14,15).
El diablo es un engañador, un mentiroso y un experto en disfraces. Él se disfraza en forma astuta presentándose ante las personas como alguien bueno, puro y justo para engañar con toda su ponzoña. De esta forma arrastra consigo a multitudes de almas y hace que se aparten del verdadero cristianismo. Pero Satanás no sólo se disfraza, no sólo falsifica, sino que también puede obrar milagros para engañar a muchos, por eso el Señor Jesucristo nos dio esta advertencia: "Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mt. 24:24).
Ciertamente Satanás puede hasta falsificar los milagros genuinos de Dios, de otra manera el Señor Jesucristo no nos habría dado tal advertencia. La Biblia nos brinda en el libro de Éxodo un ejemplo poderoso de esos milagros inspirados satánicamente, cuando los hechiceros de Egipto duplicaron o falsificaron los milagros legítimos de Dios: "Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra. Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos" (Ex. 7:10-12).
Note bien que el poder sobrenatural de Dios transformó la vara de Aarón en una culebra frente a Faraón y sus siervos, pero que Satanás falsificó los milagros de Dios en virtud de hechicerías y encantamientos. ¡Si la vara de Aarón no hubiese devorado las de los hechiceros, los que no podían discernir fácilmente habrían creído que los milagros falsificados por Satanás provenían de Dios! ¡Satanás puede y de hecho obra milagros!, no en vano el apóstol Juan nos advirtió diciendo: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios..." (1 Jn. 4:l).
Con esto en mente, vamos a examinar y a discernir entonces todo lo que está ocurriendo en la actualidad y aplicando la prueba de la Escritura vamos a determinar con exactitud cuál es la fuente verdadera que origina estos milagros.
¿Manifestaciones demoníacas?
Estas apariciones que en su mayoría son de «María» están plagadas de inconsistencias indicando que las tales no son de María, sino que de hecho se trata de manifestaciones demoníacas. Recuerde que la Biblia nos insiste diciendo: "Examinadlo todo; retened lo bueno" (1 Ts. 5:21). Pero permítame aclararle por qué estas apariciones no pueden ser de María.
Como dijera en un principio, María, la madre de Jesús, nunca enseñó o instruyó a nadie durante su entera vida. De hecho, en el libro de Hechos de los apóstoles no encontramos registrado de ninguna mujer que hubiese llegado a tener la suficiente presunción para enseñar en la iglesia. Sin embargo, vemos que eso es exactamente lo que hacen todas estas apariciones, dando mensajes personalmente a través de los videntes para los sacerdotes locales, obispos, Papa y a la humanidad en general.
El asunto en todo esto, es que las epístolas prohíben estrictamente que las mujeres enseñen o prediquen en forma ministerial: "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio" (1 Ti. 2:11,12). "Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación" (1 Co. 14:34,35).
Estas visiones y apariciones de ultratumba parecen más bien un fenómeno ocultista o psíquico que mensajes enviados del cielo, y permítame explicarle por qué. Los trances que experimentan los videntes son idénticos al trance en que entran todos los practicantes del ocultismo alrededor del mundo. Raphael Gasson en su libro La desafiante falsificación, describe cómo los médiums espiritistas entran en trance de tal forma que los espíritus, quienes en realidad son entidades demoníacas, puedan aparecérseles. Gasson dice que durante el trance, «el propio médium no está consciente de nada de lo que se diga o se haga a su alrededor» y esto es exactamente lo que le ocurre en casi todas estas visiones. Durante su trance ellos no se advierten de las pruebas que están realizando en sus cuerpos, de los fuertes ruidos que hacen especialmente para distraerles e incluso ni siquiera se advierten de las personas que se paran frente a sus ojos.
Joseph A. Pelletier dice en la página 86 de su libro La Reina de la paz visita a Medjugorje, que uno de los videntes se sumía en trances tan profundos, «que un miembro de la Comisión de Investigación del Obispo, clavó una aguja en la espalda de Vicka, en el hombro y en su brazo. Y aunque esto hizo brotar la sangre que manchó su vestido, ella no manifestó haber sentido nada en absoluto».
Todos los videntes aseguran ver «luz» antes de que se aparezca la Madona. Virtualmente todos los escritores que han registrado eventos sobre apariciones hablan de estas «luces brillantes», o «luces como estrellas» que ven los videntes. El finado Joseph A Pelletier dice en la página 54 de su libro La Reina de la paz visita a Medjugorje, que «la luz es algo que siempre ven los videntes cada vez que se aparece la Madona...»
Gasson dice sobre este fenómeno en la página 88 de su libro La desafiante falsificación, que «frecuentemente en el curso de prácticas ocultistas con médiums inexpertos, los estudiantes ven muchas luces de colores... y cuando un médium está próximo a caer en trance, esos espíritus de luz a menudo pueden verse justo antes de que el espíritu guía se dispone a tomar control». El «guía» es ese espíritu demoníaco que posee al médium y toma control de su cuerpo y mente, el que provoca las visiones y le ofrece guía. La Biblia se refiere a tales demonios como a "espíritus de muertos", ofreciéndonos estas advertencias:
"No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios" (Lv. 19:31).
"Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo... Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos" (Lv. 20:6,27).
"No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos" (Dt. 18:10,11).
"Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad... Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme a una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación. Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere. Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir?" (1 S. 28:3,7-9).
"Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina" (1 Cr. 10:13).
"Y pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom; y observaba los tiempos, miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira" (2 Cr. 33:6).
"Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?" (Is. 8:19).
Después de haber considerado toda esta evidencia nos vemos forzados a concluir que estos videntes experimentan trances como los médiums, y que la Madona que ellos dicen ver no es otra cosa más que un espíritu. El señor Gasson dice en uno de sus libros a este respecto: «El trance de los médiums está dividido en secciones, en un estado mental y otro físico. La forma más común de trance mental es la clarividencia y clariaudiencia, lo cual es el poder para ver y escuchar claramente cosas sobrenaturales».
Todo esto quiere decir entonces, que los ocultistas que entran en trance mental ven visiones y escuchan mensajes de demonios que se hacen pasar por espíritus de muertos. Para comprobar esto, Gasson enfatiza: «Sólo el médium puede ver el espíritu, a menos que otros en la congregación tengan también este don y esté a tono con la misma vibración».
Hay otro aspecto en estos extraños fenómenos que lo lleva a uno a creer que estas apariciones no son otra cosa más que manifestaciones demoníacas. Por ejemplo durante las apariciones de «María» en Medjugorje en varias ocasiones, la aparición invitó a las personas a que «la tocaran». Claro está, ella era invisible para todo el mundo con excepción de los videntes, sin embargo, a través de ellos invitó a cualquiera que lo deseara que fuese adelante y lo hiciera.
Con respecto a tal incidente, Pelletier dice que los videntes le dijeron a la multitud de espectadores: «Nuestra Señora los está mirando a todos y les dice que esos que deseen tocarla pueden hacerlo». Todos corrieron al lugar en donde se encontraba «Nuestra Señora» y los videntes comenzaron a guiar a las personas hasta donde estaba para que pudieran tocarla. Pero su velo fue pisoteado y los videntes gritaron: «¡Se ha ido!». Esos que la tocaron dijeron que sintieron sus manos entumecidas. En dos ocasiones en el mismo capítulo, Pelletier menciona la partida súbita de la aparición cuando esos que deseaban tocarla le pisotearon el velo. Mientras que los crédulos tal vez se encojan de hombros y atribuyan la súbita partida del espectro argumentando que «ella se sintió tal vez ofendida por los pies torpes de los espectadores», esos que están familiarizados con los fenómenos psíquicos reconocen de inmediato la asombrosa similitud de lo que ocurrió, con la retirada súbita del ectoplasma de un médium en trance cuando se asusta. Pero, ¿qué es el ectoplasma?
Gasson describe el ectoplasma como un fenómeno que se manifiesta durante las sesiones espiritistas y que define la categoría del trance al que él llama «trance físico», añadiendo: «Durante estas sesiones los espíritus operantes hacen uso de una sustancia que emana del propio cuerpo del médium. Esta sustancia es un vapor espeso medio luminoso que procede de la boca, oídos, nariz, ojos, o del estómago del médium... a esta niebla se la llama ectoplasma... y es la base del fenómeno psíquico».
Él dice que el ectoplasma sólo puede tocarse con el consentimiento del espíritu guía, pero que un sobresalto o que se toque en forma súbita, hace que el ectoplasma salte hacia atrás y regrese de inmediato al cuerpo del médium, «tal como si estuviera conectado al cuerpo del médium por un pedazo fuerte de elástico». Esto explicaría la desaparición inmediata de la visión de Medjugorje cuando los espectadores le pisaron el velo. Cuando comparamos las fugaces materializaciones de la aparición en Medjugorje y de otras supuestas apariciones con las apariciones del Señor Jesucristo después de su resurrección, podemos percibirnos de inmediato de los contrastes tan notables. Dice la Escritura que después de que el Señor Jesús resucitó...
Se presentó ante María y cuando ella le reconoció, tuvo que decirle: "No me toques porque aún no he subido a mi Padre..." (Jn. 20:17).
Cuando las mujeres salieron a darles las buenas nuevas a los discípulos de que el Señor había resucitado: "he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán" (Mt. 28:9,10).
En estos dos incidentes no advertimos nada fantasmagórico o espectral. No notamos en el Señor ninguna tendencia a desaparecer de súbito por un sobresalto, ni siquiera cuando las mujeres se abrazaron a sus pies o cuando María le tocó. De hecho, sabemos que después de su resurrección el propio Cristo invitó a sus discípulos a que le tocaran: "Luego dijo a Tomas: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente" (Jn. 20:27).
También leemos en la Biblia que Jesús comió con sus discípulos: "Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio" (Lc. 24:30). "Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor" (Jn. 21:12). Y además de todo esto: "...se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios" (Hch. 1:3).
Nadie se atrevería a negar que las diferencias son definitivas y que además nos llevan a la ineludible conclusión de que las supuestas apariciones de la «Virgen María» son sólo manifestaciones ocultistas de fenómenos psíquicos y que ciertamente no se trata de la madre de Jesús quien prohibió en forma expresa tales actividades.
Estas extrañas apariciones carecen de precedentes bíblicos. De hecho, en ninguno de los 66 libros de la Biblia que fueran escritos en un período de 1.500 años, se halla registrado algo similar a lo que está ocurriendo en estos últimos días. Y aunque los proponentes de las apariciones citan en forma desesperada los escasos incidentes de «ultratumba» mencionados en la Escritura para darle validez a su caso, la realidad es que tales relatos distan mucho de parecerse a lo que está ocurriendo de apariciones fantasmagóricas y estatuas que sangran.
Permítame citarle cuáles son los casos en que se apoyan para darle validez a sus reclamos:

• El capítulo 28 del libro primero de Samuel, en donde encontramos el recuento histórico de que el rey Saúl fue ante la bruja de Endor y le pidió que invocase el espíritu de Samuel, "... Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra. él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel..." (1 S. 28:13,14).
• Cuando Moisés y Elías se le aparecieron a Jesús y tres de sus apóstoles en el monte de la Transfiguración: "Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él" (Mt. 17:1-3).
• Las apariciones del Señor Jesucristo a sus discípulos después de su resurrección que se hallan registradas en Juan 20:11-29; 21:1-23; Mateo 28:9-20; Marcos 16:9-20; 1 Corintios 15:5-8; Hechos 1:3,4. Sin embargo, como ya citara anteriormente, estos relatos bíblicos lejos de apoyar las apariciones demuestran que las mismas no son divinas, note esto:
* Con excepción de las apariciones del Señor Jesucristo a sus discípulos, las otras apariciones que se hallan registradas en la Biblia sólo se sucedieron una vez, a diferencia de las repetidas apariciones que están sucediéndose en estos últimos días. El recuento bíblico registra estos eventos únicos para un tiempo y propósito específico. Pero no hay un sólo versículo en la Palabra de Dios que le dé validez a ninguna de estas apariciones.
* En el capítulo 28 del primer libro de Samuel, notamos que la aparición de Samuel ¡fue conjurada por una bruja! Esto era necromancia, una práctica condenada sin reservas por Dios. No es simple coincidencia que este pasaje en que se registra la detestable práctica ocultista exhiba tres asombrosas similitudes con lo que se registró en Medjugorje, ambos eventos comparten características comunes con rituales ocultistas, permítame citarlas:
• Un vidente, o videntes, que actúan como médiums para conjurar y comunicarse con la aparición.
• El hecho similar de que, sólo la bruja en el caso de Saúl, y los videntes en los casos de Fátima, Lourdes o Medjugorje, fueron los únicos que pudieron ver la aparición.
• El poder aplastante tanto de parte de Saúl como de parte de los visionarios de hacer algo que está prohibido por Dios, algo que él define como comunicación con los espíritus de muertos. La Escritura declara: "Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti" (Dt. 18:9-12).

Existe mucho desacuerdo, incluso hasta entre eruditos bíblicos conservadores, con respecto a si la aparición era o no del profeta Samuel muerto, o si era una entidad demoníaca que le personificó. La palabra de Dios nos deja saber con certeza, que ningún ocultista (bruja, nigromante, espiritista, médium, parapsicólogo, etc.) tiene poder para comunicarse con los espíritus de los muertos.
La llamada invocación de los muertos es o fraudulenta o una falsificación demoníaca. Por lo tanto, la bruja de Endor o era una farsante o una médium con un espíritu guía. La iglesia judía primitiva y los primeros padres de la iglesia, tal como el mártir Justino, Orígenes y Agustín creían que en este único caso en particular, Samuel en virtud de una provisión especial de Dios verdaderamente se le apareció a Saúl.
Otros escritores como Tertuliano, Jerónimo, Lutero y Calvino creían que había sido un demonio el que personificó a Samuel. No vamos a argumentar nada con respecto a estos dos puntos de vista, note solamente que cualquiera haya sido el caso, los medios que usó la bruja para comunicarse con la aparición fueron ocultistas y por consiguiente eran abominables y estaban absolutamente prohibidos por Dios.
Son incontables las Escrituras que condenan tal práctica, demasiado numerosas para mencionarlas todas, sólo citaré alguno de los libros en donde están registradas, como por ejemplo: Deuteronomio 18:9-14; Éxodo 7:11,12; 22:18; Levítico 19:26,31; 20:6,27; 1 Crónicas 10:13,14; 2 Reyes 21:5,6; Isaías 2:6; Jeremías 27:9,10; Zacarías 20:2; Malaquías 3:5; Hechos 8:9-40; 16:16-40; 19:19; Gálatas 5:16-21; 2 Timoteo 3:8; Apocalipsis 21:8; 22:15.
Un examen cuidadoso de estos pasajes revela que Dios sin reserva condena a todos los que participan en actividades ocultistas. De hecho, Dios juzgó precisamente al rey Saúl por haber buscado una bruja para comunicarse con el profeta Samuel que ya había muerto: "Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí" (1 Cr. 10:13,14).
La transfiguración del Señor Jesucristo está mencionada en cada uno de los evangelios sinópticos y este incidente es citado por los defensores de las apariciones como un supuesto precedente de «las apariciones actuales de María». Pero, ¿cree usted que esto es suficiente para darle validez a todos estos extraños fenómenos que están ocurriendo en estos últimos días? La realidad es que son tan diferentes que lejos de darle validez lo único que hace es demostrar lo opuesto.
Esta es la explicación que brinda La Enciclopedia Wycliffe sobre la transfiguración: «Lucas 9:29 nos deja saber que la transfiguración tuvo lugar ‘en tanto (que el Señor) oraba’. Los discípulos que estaban dormidos se despertaron y vieron al Señor Jesucristo transfigurado. Su rostro brillaba con una luz semejante a la del sol, incluso tal como brilla después de su ascensión y glorificación y como así lo revela el libro de Apocalipsis, además sus vestiduras eran blancas como la nieve: ‘Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza’ (Ap. 1:14-16).
La gloria que el Hijo de Dios poseía por propio derecho regresó a él por un momento, él mismo así lo declaró: ‘Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese’ (Jn. 17:5). La misma voz que dijera al momento de su transfiguración: ‘Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd’ (Mt. 17:5), fue la misma que se escuchó al momento de su bautismo: ‘Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia’ (Mat. 3:16,17). Esto identificó a Jesús no sólo como el Mesías, sino también como el profeta anunciado en Deuteronomio 18:15-19, el único que podía proclamar verdaderamente que la muerte de cruz que iba a sufrir era la voluntad de Dios.
La transfiguración marca una etapa importante en el ministerio y revelación del Señor Jesucristo. Por eso cuando ocurrió, dos grandes representantes del Antiguo Testamento, el de la ley llamado Moisés y Elías el de los profetas, se unieron a Jesús para consumar el plan de la muerte expiatoria de Cristo, su sepultura y resurrección, de ‘su éxodo’ como dice el texto original griego en Lucas 9:31. Es decir que se había profetizado por anticipado que su pasión sería el medio de redención de su pueblo y así fue tipificado en el Antiguo Testamento, por el cordero pascual sacrificado antes del éxodo del pueblo de Israel desde Egipto.
Moisés y Elías eran similares en el hecho de que ambos tuvieron una visión de Dios en un monte, Moisés en el de Sinaí y Elías en el de Horeb: ‘Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí...’ (Ex. 24:15,16a). ‘... (Y Elías) Caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová...’(1 R. 19:8b,9a). También eran similares porque ninguno conoce el lugar de sepultura de los dos: ‘Y murió allí Moisés... y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy’(Dt. 34:5a,6b). ‘Y Elías subió al cielo en un torbellino... Y nunca más le vio...’ (2 R. 2:11b,12b). Además, ambos son mencionados en los versículos finales del Antiguo Testamento: ‘Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible’ (Mal. 4:4-5)
EXCLUSIVAMENTE PARA SEÑORITAS CRISTIANAS.
PROHIBIDO PARA LOS VARONES

Es probable que aún tengamos a algunas señoritas cristianas que realmente desearían saber qué esperan de ellas los varones, tal vez potenciales esposos.
Generalmente decimos que las mujeres son raras, pero esto no es del todo justo, porque los varones también tienen sus mañas. No obstante, me parece que puedo ofrecer ciertas claves para que una dama entienda qué es lo que la hace atractiva para los varones que viven y piensan en serio. Debemos admitir también que como cristianos, por lo general en nuestras iglesias hay muchas mas mujeres que varones.

He aquí algunos aspectos que Ud., mi estimada señorita, debe tener en cuenta:

1. Temas sobre los que habla con el joven aunque fuera ocasionalmente.
2. Su manera de vestir.
3. Su voz.
4. El volumen de su voz.
5. Sus modales.
6. Su esmero en el alimento.
7. ¿Tienes metas fijas para tu vida?
8. ¿Eres sumisa y femenina o liberada y masculina...?
9. Firmeza en las convicciones cristianas.
10. Ahorrativa pero no mezquina.

Toda señorita debe partir de la base que, tanto ella misma como el muchacho de su amistad, no tienen experiencia. Pero dicho esto, es necesario recordar que el joven ya habrá visto muchos cuadros desastrosos de matrimonios y no desea caer en la misma trampa. Un joven que vale la pena debe saber que tendrá que asumir la responsabilidad de cabeza del hogar, razón por la cual se fija en muchos detalles.
Ahora explicaré en breve cada uno de estos diez puntos.

1. TEMAS SOBRE LOS QUE HABLAS
Nosotros los humanos nos parecemos bastante a una máquina grabadora, cuando de hablar se trata. Depende de lo que grabemos en esa cinta magnetofónica, eso se escuchará.
Una señorita que sabe hablar, es aquella que lee mucho, se entera así de muchas cosas. Es triste descubrir que muchos jóvenes, de ambos sexos, ignoran la geografía, hechos históricos sobresalientes, al escribir su ortografía es pésima, en redacción están a la altura de una criatura de 2° grado de primaria. ¡Esto no se justifica, porque la sola lectura le permite a uno superarse de manera que siempre hay mucho de qué hablar!
Si una señorita no lee, ¿de qué hablará? Tal vez de alguna película un tanto morbosa, algo de su familia y de cosas de ese tipo. El solo hecho de que lea la Biblia, si lo hace cada día, ¡cuantos temas tendrá para hablar! Por supuesto que tampoco es bueno convertir la conversación en una especie de cátedra para pos-graduados. Es correcto que se hable a veces de cosas triviales, pero esto viene cuando ya la amistad ha avanzado a un buen grado de confianza.

2. TU MANERA DE VESTIR
Eso de no gastar mucho y saber qué comprar cara cubrir esa anatomía de unos 58, 60 o 65 kilogramos, no es cosa fácil. Pero si la señorita no tiene esa capacidad por naturaleza, si sus gustos no son de buen gusto, es bueno aconsejarse y ver qué le queda bien, hay señoritas que parecen no darle ni la menor importancia a la etiqueta, de modo que no les importa su vestir.
Aunque la señorita no lo crea, sus mejillas, sus aretes, brazaletes, su peinado, en fin, sus arreglos tienen mucho que ver. Esta es la razón por qué los comerciantes invierten tanto dinero para exhibir algún ejemplar de su producto muy bien retocado.
En USA las casas que se ponen en venta, son bien arregladas, tan bien que el dueño que la pone para la venta, comienza a quererla de nuevo y por poco se arrepiente por haberla puesto en venta. Nunca sabía que esa casa, la misma en la que vivió por años, podía lucir tan hermosa. Sí, los vendedores le dijeron que debe cambiar la alfombra, debe pintarla bien, debe reparar cualquier defecto, las cortinas deben ser cambiadas y de determinado color. Preferentemente cambiar los muebles en la sala, remodelar la cocina etc...
Aunque una señorita no es una casa, sin embargo por pocos centavos puede ser mucho más atractiva. Un vestir pulcro, adecuado al color de su piel y el estilo del cabello, todo ello hace de ella una dama casi irresistible. Todo joven quiere lucir ante sus familiares y amigos una dama verdaderamente hermosa. ¡Cuantas veces hemos comprado un automóvil sólo por su color y ciertos arreglos! ¡Cuantas veces hemos comprado algún objeto por su apariencia externa! Pero, una vez comprado, lo tenemos todo. En el caso de una señorita, muchas veces se trata de una indiscutible belleza intelectual y espiritual, pero al restarle importancia a su apariencia en el vestir, su verdadera valía no fue descubierta por el joven que podría ser un gran esposo para ella.
Sí, el "estuche tiene mucha importancia". Y si el contenido con frecuencia es un fraude, cuánto más una dama auténtica debería de darle importancia a su apariencia. Cuando veo a algunas señoritas, con pantalones exageradamente apretujados, sin arreglo alguno, pareciéndose mucho más a un varón que a una dama, digo: ¡Con razón que nadie la toma en serio!

3. LA VOZ DE LA SEÑORITA
Muchas veces nos hemos sorprendido por la "dulce voz" de una dama. Por supuesto que la voz no se puede gustar, pero la por percibimos con nuestros oídos e imaginamos cómo debe ser la persona. Rara vez acertamos.
¿Es mejor una voz aguda o grave? Ciertamente que en líneas generales la voz aguda para una dama es ideal. Pero si tu timbre de voz es grave, nada pierdes, siempre y cuando sepas modularla. Nunca olvido la grabación que escuché en Mexicana de Aviación. Siempre al decolar se hace lo que llaman "Demostración" para el pasajero. Se le dice qué hacer en caso de emergencia. En muchas compañías el texto completo está grabado. En el caso de esta compañía la voz de la dama que habla es grave, casi muy grave, ¡pero que agradable!
La voz, o mejor dicho el timbre de voz, no se puede cambiar, como no se puede cambiar el color de los ojos o la forma de la nariz. Pero eso si, la voz se puede modular, de manera tal que, sea grave o aguda, siempre resultar agradable al oído.
Si nunca pensaste en esto, debes hacerlo. Pero no debes preocuparte si la tuya es grave, eso no te hace menos femenina. Ya sabes que hay hombres que tienen voz muy aguda, pero eso no les quita su masculinidad.
En el caso del varón, no parece tener tanta importancia, pero para una dama, su voz viene en el paquete de... "señorita linda".

4. EL VOLUMEN DE TU VOZ
Cuando una persona trabaja con gente sorda, sin darse cuenta eleva tanto el volumen de su voz que parece estar enojada y dando órdenes como si se tratara de un oficial comandando reclutas en un cuartel.
Todo se reduce a un mal hábito. No hay necesidad de elevar tanto el volumen de la voz en una conversación, esto entre familiares como entre extraños. Lo que se debe tratar es que las personas que hacen de escuchas, puedan oír y entender.
Se dice que los que más gritan (cuando hablan) son los italianos. Vaya Ud. a cualquier aeropuerto del mundo y si nota une hay un grupo de personas hablando (por no decir gritando), no dude que son italianos. No se por qué gritan tanto, pero esto es cierto. Un familiar que me esperaba en el aeropuerto de Bs. As., me decía: Cuando hay gente esperando el avión en silencio, es porque el avión debe ser de USA. Pero cuando la gente que espera es muy bulliciosa, ya se que es Alitalian, la compañía italiana cuyo vuelo esperan.
Si este ha sido el hábito de tu casa, si así se hablaban, siempre gritando, tú simplemente rechaza esto y asume otra modalidad.

5. TUS MODALES
¿Cómo caminas? ¿Cómo te sientas? ¿Cuáles son tus gestos, ya sea con los labios, el cuerpo, las manos, la vista etc.? Todo esto te hace o te deshace.
Comencemos diciendo que es bueno por la salud y la estética, no abusar del peso. He visto damas sentadas de una manera tan indecorosa, como si se colocara un hipopótamo sobre un sillón y se le agregaran las piernas.
No quiero criticar a las demasiado gordas, pero esto se puede controlar y evitar un sillón o silla demasiado altos. Lo mismo ocurre con los modales en la mesa. El colocar los codos sobre la mesa, a mi me enseñaron que esto está mal desde que era niño de corta edad. Por supuesto que esto no es únicamente para las damas.
Agréguele a esto una risotada de “relincho” y tú habrá echado a correr al muchacho que comenzó a enamorarse de tu persona. Seguramente ya sabes que para un caballero que vale algo, le importa cómo caminas, cómo te paras, cómo te sientas etc. Algunas damas caminan exactamente como un hombre, como que les sobran piernas y brazos. A1go así como un espanta pájaros pero con unos resortes en las extremidades para simular que caminan.
¿Comes tus uñas cuando conversas? ¿No tienes algo mejor para alimentarte? ¿Siempre tienes que tener algo en tus manos para jugar, ya sea un lápiz y si estás a la mesa, una cuchara, cuchillo etc...? ¡Todo esto te rebaja y difícilmente llegarás lejos por este camino! Así que, corta las uñas, deja el lápiz, deja la cuchara, deja el cuchillo, deja todo aquello, tu mano debe estar libre de todas esas cosas, a menos que estés tomando nota mientras hablas, o comiendo de cuando en cuando, bocadito por bocadito etc. ¡Y pensar que todas estas cosas se pueden abandonar sin el menor esfuerzo! Aunque ahora los buenos modales tienen poca reputación, debido al supuesto espíritu del "unisex", sin embargo el joven que espera casarse, buscará al sexo opuesto, así que, amiga y hermana, los muchachos todavía siguen buscando muchachas para formar sus hogares.
Así que, siendo mujer, tienes grandes oportunidades.

6. TU Y TUS ALIMENTOS
Solemos quejarnos porque decimos que estos tiempos de tanta inmoralidad hacen que la vida sea casi imposible. Sin embargo, creo que las generaciones pasadas no tuvieron tanta oportunidad para saber cómo alimentarse y cómo usar tantos recursos medicinales naturales, amén al volumen de nuevos antibióticos y tanta tecnología para una mejor atención une no tiene paralelo. Sin embargo la mejor “medicina” es la preventiva.
Lo mejor que se puede hacer para evitar muchas de las enfermedades que son el producto de tantos males, es evitar, por ejemplo, los embutidos, abundar en verduras y frutas, un mínimo de carne roja, pero sí, pescado siquiera una vez por semana. El solo hecho de aprender a cocinar y recibir siempre alimento fresco, contribuirá grandemente para la buena salud. En cuanto a digestión, la mayor cantidad posible de fibras. Lo que se debe evitar son los fritos, grasas, poco pan blanco pero variar las frutas y verduras.
Evitar casi por completo el café, especialmente antes de retirarse para el descanso de la noche. Dormir las horas necesarias y trabajar también las necesarias, no mucho más.
Para una señorita lucir un rostro amarillo como las bananas, pálidos como quien está a punto de morir, es dañino. No aceptes el color amarillo en tu rostro. Si así es (a menos que seas de la raza amarilla), entonces es evidencia clara de que algo está mal en el campo de la nutrición. No te hará mal tragarte unas pocas pastillas diarias de la vitamina C, pero aun mucho mejor, come todas las naranjas que puedas, no solamente el jugo, sino la fruta completa. La manzana no la peles, porque estarías tirando a la basura lo mejor.
No olvides los ejercicios. Caminar, pedalear, nadar y un poco de corridas tras ese cuero con viento (pelota) no hará mal. Aun las personas mayores deben hacer ejercicios, otro tanto los jóvenes, especialmente si por tu trabajo llevas una vida sedentaria.
Si piensas que no debes cocinar, que no lo harás, mejor es que se lo digas a tu pretendiente antes de cualquier arreglo en serio. La vida sin una sana, buena y constante cocina es muy poco agradable. Pero siempre se encontrará algún descuidado que no medirá las consecuencias y caerá en tus brazos perezosos.
Gran parte de las enfermedades se deben justamente a una alimentación desordenada. Nunca olvido cuando tenía yo 11 años de edad. Mis padres acababan de comprar una nueva propiedad, que con el tiempo se convirtió en nuestro hogar. El vendedor tenía un hijo, ya mayor y una hija, señorita, cuyo nombre era Eva. Mi hermana mayor y yo estuvimos con ellos por algún tiempo, por lo cual noté algunas cosas extrañas. Por ejemplo ella (Eva) preparaba la comida. La sopa la hervía con carne y todo, luego, cuando estaba lista, colgaba el recipiente de un gancho de alambre que se ajustaba a una de las tijeras del techo. Así, colgando la sopa... de esa cuerda de alambre, cada uno de ellos trataba de sacar algo (mientras había qué sacar) y lo comía. ¡Qué manera de cocinar, de mantener la comida y hasta de comer! Es probable que Eva haya quedado huérfana a temprana edad, pero esa no es la manera de funcionar en la familia. Se supone que la comida debe ser fresca, que debe ser bien balanceada, que debe servirse a toda la familia etc... ¡Y pensar que hoy contamos con cocinas a gas, con heladeras, refrigeradores, lavarropas y tantas otras comodidades!
Una señorita que desea formar mañana un buen hogar, debe tomar muy en cuenta la alimentación. No es ninguna excusa valedera el decir..."yo no se cocinar". ¡Aprenda, nena! Yo tampoco soy gran cocinero, pero no tengo ni la menor duda de que si tuviera que hacerlo, muy pronto sabría preparar hasta las mejores delicias para el paladar y el estómago. Todas las damas que lo hacen muy bien, nada sabían alguna vez, pero se propusieron hacerlo y lo hicieron.
Hace muchos años, cuando la aviación como medio de transporte era aun desconocido, Europa contaba con un sistema de trenes muy bueno, incluyendo comedores muy bien surtidos. De modo que el pasajero pagaba su pasaje, y ya tenía incluido su desayuno, almuerzo y cena. Un pasajero que era buen observador, notó cómo algunos de esos... magnates que viajaban en primera clase, al llegar la hora de la comida y al recibir sus manjares, todo lo que podían hacer era mirarlos y lamentarse, porque ya estaban tan mal de salud, que todo aquello los enfermaría.
Estos mismos individuos durante años seguramente insistieron en exceso de carne, poca verdura, poca fruta y muy poca agua. Y el cuerpo, llegado el momento, les dijo... basta.
Pero, ¿por qué hay familias que se enferman tanto y como que carecen de defensa? Cualquier resfriado, cualquier gripe que aparece por allí, no se la pierden una sola.
Muchas son las damas que no son buenas para preparar los alimentos, no porque no sepan cómo hacerlo. Se trata de mujeres inútiles, no les gusta este trabajo. Eso de lavar platos, eso de meterse en la cocina, eso de balancear el menú, etc... le parece muy aburrido. Prefieren colgar del teléfono por horas para masticar mendrugos de chismes o mirar alguna novela de estupideces, producto de alguna cabeza hueca, antes de abocarse a algo tan útil como lo es la preparación de una sana alimentación.
Mira bien, mi estimada señorita lo que serás en un futuro muy cercano. Una "buena para nada" o una verdadera princesa para un esposo, que sabrá recompensarte con el verdadero amor, que se manifiesta en la comprensión, delicadeza, cooperación y lealtad.
Claro, todo esto requiere una buena dosis de autodisciplina, de bastante trabajo, chau uñitas bien arregladitas, chau manecillas siempre muy suaves y tiernas. Sí, hay que sacrificar algo en la apariencia física, en la parte cosmética, pero eso si, en lo fundamental, que es la buena salud física, emocional y espiritual, es probable que estés a la altura de las mejores.
He visto a muchas mujeres abandonadas por el esposo porque ellas mismas son unas abandonadas, tanto en su comportamiento, su vestir, su habitación, su condición intelectual etc... Todo lo que tienen es una anatomía femenina que Dios les dio, pero nada “grabaron” en su mente ni en su corazón.
Cuando yo veo una mujer ya anciana, y especialmente si la veo muy amargada, puedo adivinar la clase de señorita que habrá sido unas cuantas décadas pasadas. Una vez recuerdo haber visitado a un enfermo de la iglesia en un hospital. Noté que de la habitación vecina una dama se acercó a una balanza para pesarse. Era bien, pero bien delgada, pero me dijo mi hermano enfermo que la estuvo observando y que, dijo él, hasta el anillo se quita cuando se pesa por temor a no pasar de peso. Nadie la visitaba, aunque seguramente tenía hijos, yernos, nueras, nietos etc... ¿Pensaste alguna vez lo que serás dentro de unos... 10 años, 20 o 30?
Recuerda, para ser realmente linda (y si físicamente ya lo eres) es necesario cultivar con mucha dedicación el aspecto intelectual y espiritual, el aspecto invisible, el aspecto del carácter.
Comenzamos hablando de buena alimentación, pero no es posible hablar de la alimentación física sin tocar la intelectual y espiritual. Tu salud y tu belleza dependen mucho de tu salud y caudal intelectual y espiritual. ¡Recuérdalo!

7. METAS FIJAS EN LA VIDA
Supongamos que tú tienes un buen automóvil y te estás preparando para salir de viaje, aprovechando tus bien merecidas vacaciones. Si de esto se enteran tus familiares y amigos, ya adivinas la pregunta: ¿A dónde vas? Pero supongamos que tu eres tan tonta que ¡ni siquiera se te ocurrió pensar en esto del... destino! ¡OH, no, yo no sería ya tan tonta como para planear un viaje de vacaciones sin saber a dónde!
Con mi familia y en los tiempos pasados solíamos salir mucho de vacaciones. Entiendo bastante bien lo que es planear las vacaciones, aunque las mismas vacaciones en sí no me traen mucha satisfacción, porque padezco de un mal llamado “Trabajólico” y me parece casi absurdo perder el tiempo... Pero este no es el tema ahora. Lo que nos interesa es la cuestión planear, a tal punto que cuando alguien nos pregunta a donde vamos, podemos decir exactamente el lugar, la carretera que tomaremos, las distancias que planeamos recorrer, lugar donde nos hospedaremos etc...
Nos familiarizamos con los mapas, marcamos lo que pensamos que es importante, compramos los rollos que necesitaremos para nuestra cámara fotográfica y tantas otras cosas. Esto se llama "planear un viaje".
Algo así ocurre con las metas que uno se fija en la vida. ¿Pensaste alguna vez qué será de ti? Permíteme algunas sugerencias que pueden ayudarte:
1) Confía en el Señor de todo tu corazón y procura consultarle en todo.
2) Procura terminar tu carrera antes de emprender el matrimonio.
3) Mantén cierta reserva en cuanto a la confianza en tu pretendiente. En primer lugar si te promete matrimonio y tú aceptas, tenlo como algo posible pero de ninguna manera seguro.
4) Bajo ningún concepto se te ocurra atarte con un inconverso.
5) Si el joven es cristiano, recuerda que es él quien lo dice, pero esto tampoco es absolutamente seguro.
6) El que todo parezca "viento en popa" y absolutamente seguro, puede ser el resultado de un espejismo tuyo. Porque es probable que él te abandone luego, cuando ya tengan algunos hijos. Si tal ocurriera, ¿incluiste en tus planes alguna alternativa? Porque es probable que te deje desamparada, no solamente sin su persona, sino con hijos y sin recursos.
Para cuando esto ocurra (y las posibilidades son serias), entonces no tendrás que llegar por ese pingo... Simplemente pones en acción lo que de antemano... más o menos esperabas. Nunca olvides que te casaste con un hombre, y nosotros los humanos somos mutables. Tu no eres una diosa ni él un dios.
Por ejemplo: ¿Qué ocurrirá si él se queda sin trabajo y hay deudas que pagar? ¿Se justifican esas deudas? ¿Estoy yo en condiciones para reemplazarlo hasta tanto se mejore? ¿Y qué si él me abandona o abandona el trabajo y vuelve a su oficio de holgazán? ¡No me digas que esto no se debe planear mucho antes de casarte! Si tomas estas precauciones, tu propia manera de pensar hará que tu matrimonio no sea un...”salto al vacío”, de modo que, teniendo todos los recursos para una emergencia, nunca los necesites.
7) Si tu meta es llegar a ser una esposa, una madre v consecuentemente una abuela etc... Estás pensando bien, porque esta es la ley de la vida, pero por esta misma razón debes actuar en concordancia con todo esto, tomando muy en cuenta las muchas responsabilidades que enfrentarás y de ti dependerá mucho la solución en cada caso.
¿Qué harás, por ejemplo, si tu esposo te abandona con niños pequeños que reclaman su presencia pero él es un irresponsable y en realidad te ha dicho claramente que no te quiere más? El llanto de los pequeños es comprensible, él es papito y lo quieren. Te veras entre pared y espada. Puedes notar que la cuestión matrimonio tiene muchas vueltas y cuando se trata de hijos, aun más. Lo que no es aconsejable es acudir a esos... "consejeros profesionales". Ellos son eso mismo, ellos son "profesionales". Tu problema no requerirá (dado el caso) de profesionales, sino de una persona experimentada, tal vez el pastor, que también es esposo y tiene familia, preferentemente alguien con bastante años acumulados y unos 30 o 40 o incluso más, de matrimonio. Tu no necesitarás teorías de los "profesionales", sino orientación de alguien que recorrió mucho trecho de camino matrimonial y podrá ayudarte. Si no consigue a este padre y esposo, entonces es mucho mejor que continúes dependiendo, como lo hiciste siempre, de Aquel que claramente nos dice... “Venid a mí todos...” (Mt. 11:28a).
Pero eso sí, pide a Dios que te ayude a no tomar venganza de tu esposo ni odiarlo. Cerrarle las puertas de tu casa y recurrir a la justicia para que no te moleste, está perfectamente bien. Pero en cuanto a las consecuencias de lo que te ha hecho, deja que Dios se entienda con él. Dios mismo dice que a los adúlteros y fornicarios los juzgará él mismo. Deja en sus manos tu caso también. Ten por seguro que él conoce todos los detalles y se ocupará del asunto.

8) ¿Sumisa y Femenina o liberada y masculina?
Por alguna razón, desde hace algunas décadas, las mujeres reclaman ser como los varones. Yo hasta la fecha no me explico por qué. Ya que si de belleza se trata, el trueque es miserable. El hombre, tal como es, al lado de una dama se parece un gorila. ¿Quieres tu también ser como uno de estos? Por otra parte, anatómicamente hablando, la mujer es diferente por sus funciones también diferentes. Pero, ¿por qué la mujer quiere ser como el varón? Tal vez Ud. piensa que es porque gana menos, pero esto no es necesariamente cierto, porque en muchos países, si la mujer desempeña una labor equivalente a la del varón, gana lo mismo que él.
Francamente yo creo que no se trata de una rebelión de la mujer contra el varón, sino de la mujer contra Dios mismo, el Creador. De manera que si no te gusta ser mujer, si te pasas la vida mordiéndote los labios de rabia, ¡no te cases porque eso te hará aun más mujer! Te dirán mamá, y luego, si llega a cierta edad, hasta abuelita...
Sin entrar en detalles, hay que admitir que la sumisión, la delicadeza, en cierto modo la dependencia, el respeto y todos esos aspectos tan femeninos, se van perdiendo. Un varón verdadero, y mas aun si teme a Dios, huye de una mujer masculinizada como de una amenaza peligrosa.
¿Y qué es la sumisión? La Biblia dice que debemos someternos (en el matrimonio) el uno al otro "en el Señor". En otras palabras, ambos, él y ella, deben vivir el uno para el otro sometidos al Señor. Pero también es cierto que Dios dispuso que en el matrimonio el esposo, él, no ella, sea la cabeza del hogar. En otras palabras, Dios siempre trata sus asun­tos primero con el varón, porque así, es como él lo dispuso. Si no te gusta esto, no intentes matrimonio y menos matrimonio cristiano. En tal caso puedes conformarte con un concubinato y cambiar de pareja cuantas veces quieras. En el Edén Dios dejó bien en claro que no debían comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Y aunque fue Eva la que desobedeció primero, Dios no trató esto con ella, sino que le llamó a Adán. Dios le hizo responsable de todo primeramente al varón, porque él es la cabeza no ella.
He escuchado a muchos hombres decir: “Sí, ella parece muy buena, pero soy yo quien vivo con ella y la conozco bastante bien...” ¡Que triste es esto! Se trata de esas damas que tienen una habilidad maravillosa para hablar y aparentar públicamente como la mejor esposa del mundo.
Es comprensible que a veces el pantalón, no solamente es más cómodo para una dama, sino preferible, especialmente cuando trabaja con niños, jugando, tirándose al suelo etc... o cuando trabaja en su jardín etc... pero no hay nada mas bello en una mujer, joven o mayor, que cuando viste como tal, como femenina, que prefiere NO parecerse en nada al hombre, porque agradece a Dios por ser mujer. ¿Te diste cuenta que, después de todo, quien realmente escoge la pareja, no es él, sino ella? El puede "solicitar su mano", pero el aceptarlo o rechazarlo están a cargo de ella. El propone el matrimonio, dijo alguien, Dios dispone y ella descompone... ¿te da gracia, verdad? “El hombre propone, Dios dispone y la mujer descompone...”
¡Cuan pocas son las mujeres que toman el asunto del matrimonio con paciencia, seriedad y calma! Cuando la mujer tiene 16 años, dice, “yo me caso con quien quiero. A los 26 años, dice... yo me caso con quien me quiera. A los 36 años, dice, yo me caso con cualquiera”.
Si el Señor ocupa el lugar que le corresponde en tu vida. Si inviertes bastante tiempo para tratar con el este asunto. Si le derivas a él todas tus dudas, inquietudes, aspiraciones, planes, preocupaciones, él jamás te dejará sin ayuda y su dirección en tu vida será una realidad.
Tal vez, si no se te presenta un muchacho de tus sueños, es probable que continúes soltera hasta que a edad ya bastante madura, alguien mayor, soltero o viudo, afectivo, comprensivo, maduro en la fe y sin pretensiones inalcanzables, te busque y sea el sueño de tu vida.
Verás el desfile de una buena cantidad de muchachas, amigas tuyas desde la infancia, quienes se casaron y parcelan casi volando de gozo. Pero ya han pasado algunos años, no muchos, ahora ya esas muchachas tan encantadoras están solas, con dos o tres chiquillos, llorando, mordiéndose la lengua y gritándote... ¡no te cases, no hagas lo que yo hice! Y entonces tú piensas y dices... ¡que bueno que hice caso a ese escrito sobre los reco­dos de la vida y no me até con nadie!
Consérvate para quien será tu esposo. Vístete y arréglate bien, sé femenina en tu vestir, hablar y caminar. No te avergüences de ser una dama, de ser mujer. Tu contribución puede ser incalculable para la causa del Señor. Recuerda que todos los grandes hombres de Dios tuvieron una madre, y si analizas la vida de ellas, verás que ninguna de ellas era hombruna, liberalizada ni sargentona. Todas ellas se destacaron como teme­rosas de Dios. Ellas no buscaron hombres, ni trataron de igualarse a ellos. Ellas... ESPERARON EN EL SEÑOR. Aparte del espejo que usas para darle mayor brillo a tu rostro, no descuides el espejo que es la palabra de Dios para darle mayor brillo a tu alma y espíritu. No sigas a la mayoría. Lee biografías de mujeres valientes y temerosas de Dios, mujeres piadosas. Haz alianza con aquellas mujeres que oran mucho, que lo hacen siempre. Yo puedo reconocer a ellas sin que me digan que lo hacen, ¡cuanto más Dios! En la iglesia procura ayudar en todo y no seas como la mayoría que comienzan algo y cuando menos uno espera, lo dejan todo. Todavía hay hombres desesperados por encontrar a una mujer como esposa para toda su vida. Son jóvenes de oración, consagrados al Señor, aman al Señor y llevan almas a sus pies. Ellos no quieren "atarse", sino que sueñan con que el matrimonio les resulte en un complemento ideal y todavía buscan a esa... “ayuda idónea”. Dios sabrá guiarlos a la mujer que también busca lo mismo. Por favor no imites al mundo, no seas rebelde, no hables contra ciertas... “injusticias” contra la mujer, porque Dios es el creador tanto del varón como de la mujer.

9. FIRMESA EN LA CONVICCIONES CRISTIANAS
Cada vez hay menos cristianos que tienen convicciones bíblicas firmes, pero todavía los hay. En mi vida he visto a jóvenes de todo tipo. Jóvenes que cuando lograron saber un poco más que dos mas dos, porque concurrieron a la universidad y se nutrieron con enseñanzas de ciertos ‘sabiones’ quienes les “demostraron” cuanta ignorancia hay en creer en Dios, luego de creer en Dios etc... No dejaron sus principios, porque nunca los tuvieron. Luego buscaron ser algo, alguien, en fin, sobresalir. Entonces se hicieron psicólogos, tal vez sociólogos, tal vez se afiliaron a alguna corriente de un cristianismo diluido, sin principios, socializado, carente de autenticidad.
Si por naturaleza no eres conservadora, no eres de esa gente que pertenece a la minoría, te aconsejo que leas bastante la Biblia y procura leer libros de sana doctrina bíblica, hay escritores muy buenos, son bíblicos y bien centrados en la Palabra. No concurras a una iglesia con una doctrina que no es ni chicha ni limonada. Busca una iglesia donde Jesucristo es presentado claramente. Donde se habla del pecado y sus consecuencias. Donde no se teme hablar del infierno tal como la Biblia lo enseña, de la separación de lo que no es auténtico. Del ocultismo católico romano y sus innumerables herejías, lo mismo que el mormonismo, ruselismo y tantas otras corrientes supuestamente cristianas. Debes aprender a distinguir la verdad de la mentira, lo verdadero de lo falso.
Si decides por la firmeza en la sana doctrina, descubrirás entonces que tienes muchos hermanos, que no estarás sola. Descubrirás también que ese es el único cristianismo verdadero, lo demás es fraude.

10. AHORRATIVA PERO NO MESQUINA
Hay muchas damas que llegaron a amar tanto el dinero que parecen un verdadero cadáver ambulante. En esto de dinero, de gastar o no gastar, de ser moderado, no es fácil, porque tampoco el descuido y el impulso de comprar sin necesidad es bueno. Debe buscarse el equilibrio, de manera tal que tú, como dama, puedas lograr que el dinero en tu caso, en tu matrimonio, desempeñe la función para la cual fue inventado. Es un determinado valor para que podamos adquirir lo que necesitamos. Pero cuando el dinero es en sí un fin, entonces ya hemos caído en la codicia.
Mantener un ahorro “para el día negro...”, para cuando surja una emergencia, es muy bueno, es sabio. Aun la misma Biblia nos enseña que debemos dar “no con tristeza ni por necesidad”
(2 Co. 9:7b). Es decir, no esperar hasta que arribe la necesidad. La enseñanza de Pablo a la iglesia primitiva era que dieran regular y proporcionalmente, de modo que al arribar la necesidad, siempre la iglesia estuviese preparada, sin tener que levantar ofrendas a última hora por presentarse una emergencia.
Si esto es cierto en cuanto a la iglesia, ¿no lo es en el caso de una familia? De ahí la importancia que ambos esposos, o uno de ellos, sepan mantener cierto balance “para casos de emergencia”. Si la esposa, incluso la señorita, antes de casarse, ya comienza a mantener cierto balance en ahorro o invierte algo en una propiedad, por si algún día lo necesite... Las probabilidades de que las necesidades arriben en cualquier momento, son reales.
Pero eso sí, no permitas que el dinero de obsesiones, las propiedades o el tener mucho. Es difícil hallar a una dama más desagradable, repelente y verdaderamente fea, que aquella cuyo amor está puesto en su dinero o sus posesiones materiales.
Conozco a algunos matrimonios cuya vida puedo calificarla de buena o incluso muy buena, pero hay en todos esos matrimonios un denominador común, y es que ambos esposos son igualmente generosos. Si el esposo se desprende de cierto dinero con cierta frecuencia, ella nunca le ataca por lo que hace. Si lo hace ella, en caso de que ambos trabajen, él también aplaude su actitud. ¡Dios te libre de peleas por causa del dinero!
Recuerdo cuando niño, un artículo sobre el dinero. El título era... “EL PEOR MAL EN EL MUNDO ES EL DINERO”. Después decía... “el mismo proviene del padre Satanás. Y todo cuanto hay de malo en este mundo, la razón es siempre el dinero...” Mas adelante el autor reflexionó y agregó: "pero la desgracia es no tener dinerito..."
No olvides que nosotros vivimos en tiempos diferentes, cuando la cuestión crédito, especialmente en lo relacionado con las tarjetas, resulta muy fácil. En USA hay gente que tiene hasta 70 tarjetas. Por supuesto que se meten en tantas deudas que luego desaparecen, cambian de nombre y es difícil saber luego en donde buscarlos, porque ya habrán cambiado varias veces su nombre y la dirección siempre era ficticia.
¿Cómo hacer para ser generosa y al mismo tiempo cuidadosa? Muy sencillo, no permitir que el dinero y los bienes materiales le dominen a uno, hay mujeres que se meten como inversionistas, tratando por todos los medios de sobresalir, si es posible, hasta. "enseñarle al esposo cómo hacer mucho dinero y ser rico". Pero lo triste de todo esto es que con el dinero ocurre lo mismo que con el juego de azar. Si uno pierde, trata una vez más, y luego otra y otra vez más hasta gastar verdaderas fortunas sin ganar nada. Recuerda, la única inversión segura, es la que inviertes en la obra del Señor. Y si lo haces con cierto sacrificio, tanto mejor. Algún día, Dios, como buen pagador, te recompensará copiosamente.